Toda la figura de Jorge González Camarena destila grandeza. Una vida dedicada al arte nacida en una ciudad de fuego y de agua, elementos que conviven en su obra sin llegar a liquidarse o apagarse (José Natividad Rosales).

El muralista, pintor y escultor Jorge González Camarena, nació en Guadalajara, Jalisco, en 1908. Hizo estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes entre 1922 y 1930, siendo alumno de Mateo Herrera y Francisco Díaz de León. En 1925 colaboró con el Dr. Atl coloreando a la acuarela las ilustraciones del libro Las iglesias de México. Participó activamente en el movimiento estudiantil para llevar a Diego Rivera a la dirección de la Escuela Nacional de Bellas Artes. A los 21 años, comenzó a escribir y dibujar para publicaciones como Revista de Revistas y Nuestro México. En esa época realizó investigaciones sobre arte prehispánico y popular, elementos que formaron parte esencial de su composición plástica.

En los años treinta inventó su propio método de composición con base en la geometría armónica, es decir, organizar y dividir geométricamente el espacio pictórico. En 1932 fue comisionado para restaurar los frescos del siglo XVI del convento de Huejotzingo, Puebla, donde radicó tres años. A la par de sus pinturas murales, incursionó en el arte publicitario gracias a la relación que tuvo con Federico Sánchez Fogarty, gerente de ventas de la fábrica Cemento Tolteca, donde Camarena trabajó como artista exclusivo para la revista de la compañía. Gracias al éxito obtenido fue contratado por la casa editorial Galas de México para la ilustración de sus calendarios.

En 1939 pintó su primer mural Alegoría de Zimapán en Hidalgo, obra que marca claras diferencias entre su trabajo y la “Trinidad Pictórica Mexicana”. Es considerado el muralista líder de la segunda generación; fue un artista versátil que trabajó con maestría en todas las técnicas: fresco, aceite sobre tejidos especiales, temple, mosaico y cerámica. Su obra de caballete es reconocida internacionalmente; la monumental se encuentra en el Castillo de Chapultepec, el Instituto Mexicano del Seguro Social, el Museo Nacional de Antropología, entre otros recintos en México y uno en la Universidad de Concepción, en Chile. Fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes en 1970. Murió en 1980, en la Ciudad de México.