Al igual que Tamayo, Camarena toma el trauma del pasado violento de México para convertirlo en una metáfora de la lucha, mucho más magna, de la humanidad. (Mary K. Coffey).

Esta obra, concluida en 1963 por un artista destacado de la llamada segunda generación de muralistas, se integra al conjunto muralístico del Palacio de Bellas Artes por iniciativa de Miguel Álvarez Acosta, Director general del INBA, quien encabezó la ceremonia de inauguración en julio de este año. Al igual que los otros pintores, Camarena buscó desde su lenguaje plástico y con espíritu crítico una interpretación de nuestra historia, como es el tema del mestizaje, o la “síntesis del mestizaje”, en la que suma las temáticas de martirio, guerra, fascismo y lucha nacional.