Retrato de Roberto Montenegro

Realidad y fantasía componen la base de la actividad creadora de Montenegro; de ellas se compone su mundo. Excelente pintor, y gran retratista, sus formas de expresión son variadas y todas modernas. Se incorporó al arte de su tiempo sin traicionar su propia personalidad, antes al contrario, la reafirmó en su trayectoria. (Justino Fernández).

Nacido el 19 de febrero de 1887 en el seno de una familia acomodada Roberto Montenegro inició su educación artística en Guadalajara, Jalisco, en el taller de Félix Bernardelli. En 1904 se trasladó a la Ciudad de México e ingresó a la Academia de San Carlos. Fue colaborador de la revista Savia Moderna y de Revista Moderna. En 1905 ganó el concurso anual de pintura de la Academia y obtuvo una beca para estudiar en Europa. Regresó a México en 1910 para participar en la exposición conmemorativa del Centenario de la Independencia. A su regreso definitivo en 1920 se convirtió en uno de los primeros pintores contratados por José Vasconcelos para su amplio programa cultural. Su primer encargo fue viajar con Gabriel Fernández Ledesma para recabar datos sobre las artes populares en México, que con el tiempo sería una de sus grandes pasiones, tema en el que se volvió un experto y promotor incansable. En julio de 1921 empezó la decoración mural al temple de la ex iglesia de San Pedro y San Pablo. El Árbol de la vida es el primer mural realizado en el período vasconcelista; también diseñó los vitrales El jarabe tapatío y La vendedora de perico. Ese mismo año es nombrado Jefe del Departamento de Artes Plásticas de la SEP, y organizó la primera exposición de artesanías que se presentó en el marco de las fiestas del Centenario de la Independencia. En 1922 empezó a pintar el fresco La Fiesta de la Santa Cruz en el cubo de la escalera del antiguo Colegio Máximo de San Pedro y San Pablo.

Diseñó las escenografías del Teatro Ulises, junto con Manuel Rodríguez Lozano y Julio Castellanos. En 1930 conoció al cineasta ruso Sergei Eisenstein y lo acompañó en la filmación de la película inconclusa Qué Viva México! Es autor de Pintura Mexicana 1800-1860 y Retablos mexicanos. En 1934 es nombrado director del Museo de Artes Populares del Palacio de Bellas Artes. Participó en la Exposición Internacional del Surrealismo en la Galería de Arte Mexicano en 1940 y trató a André Breton; organizó la exposición XX siglos de arte mexicano en el Museo de Arte Moderno de Nueva York. En 1946 fundó el Museo de Artes Populares en Toluca. En 1962 editó Planos en el tiempo, un recuento autobiográfico del período de 1887 a 1920. Murió en Pátzcuaro, Michoacán, en 1968.