David Alfaro Siqueiros fue el pionero en utilizar diversos tipos de lacas y solventes. Desde finales de la década de 1920 inició el uso de pinturas de automóviles para sus obras. Años más tarde, él y su alumno José L. Gutiérrez experimentaron con materiales plásticos que proporcionaran mayores posibilidades que los óleos o los temples tradicionales. Fascinados por la plasticidad, el colorido y en busca de la durabilidad, los pintores pretendían revolucionar las técnicas de pintura para su trabajo creativo, fuera de caballete o a la intemperie. Por eso, Siqueiros formó en 1936 el Siqueiros Experimental Workshop, en Nueva York, lugar en el que obtuvieron nuevos productos y materiales químicos de laboratorios norteamericanos para el enriquecimiento de las artes plásticas antes desconocidos. Uno de estos nuevos productos fue la piroxilina (nitrocelulosa), químicamente idéntica al algodón de pólvora comercial. La piroxilina se fabrica de modo transparente en varias densidades (gruesa, espesa, aceite), y también en color. Para poder usarla como un vehículo para pintar, sea con brocha, espátula o con pistola atomizadora, debe ser disuelta con thiner y plastificada. El compuesto de piroxilina es un medio excelente para ser usado con pigmentos secos. Lo demuestran una cantidad considerable de pintura de caballete y mural de “El Coronelazo”, quien en su libro de memorias dedica un capítulo a este tema.