Después del hecho en el Rockefeller Center y con el pago por este trabajo, Rivera pintó ese mismo año de 1933 una serie de frescos para la New Worker’s School de Nueva York, a los que llamó Portrait of America (Retrato de América). Al terminar estos paneles, el artista realizó otros dos pequeños paneles que obsequió a la Liga Comunista de América, conocida también como Casa del Trotskismo el 17 de diciembre de 1933. Uno de ellos fue el mural al fresco Revolución rusa, que en 1977 fue ubicado en el Palacio de Bellas Artes.